Origen

De las casas Martin y Morel a la casa Goyard: un legado de excelencia

Pierre-François Martin fundó la casa Martin en 1792. Se especializó en la fabricación de cajas, baúles y embalajes, en un tiempo en el que la edad de oro de los grandes fabricantes de baúles de finales del siglo XIX todavía estaba por llegar. El comercio de Martin tenía más que ver con el delicado arte del doblado y empaquetado de prendas que con el de la fabricación de contenedores, tal como evidenciaba su campaña de anuncios, que hacía hincapié en que "Maison Martin vende una selección de cajas y estuches; proporciona servicios de empaquetado de calidad para mobiliario y objetos frágiles, así como también sombreros, trajes y flores; utiliza lona engrasada, lona lisa y paja para el empaquetado; fabricante de baúles para coches de caballos y percheros, también suministra lona de hule e impermeable, todo a un precio justo.

Casa Martin se convirtió rápidamente en una de las favoritas de la aristocracia francesa, y se le otorgó eventualmente el prestigioso título de proveedor oficial de SAR María Carolina de Borbón-Dos Sicilias, Duquesa de Berry. En 1834, Casa Martin trasladó su tienda desde el número 4 de la rue Neuve des Capucines al número 347 de la rue Saint-Honoré. Aun cuando la dirección postal cambió al número 233 de la rue Saint-Honoré en 1856, debido a un nuevo sistema de numeración de las calles, su ubicación ha seguido siendo la misma desde entonces. 

Pierre François Martin fue el tutor de una joven pupila, Pauline. Él acordó su matrimonio con uno de sus empleados, Louis-Henri Morel, y le entregó su negocio como dote. Morel siguió los pasos de Martin, y se presentó como el "Sucesor de la anterior Maison Morel, situada en la rue Neuve-des-Capucines, cerca de la Plaza Vendôme".

En 1845, Morel contrató a François Goyard como aprendiz. El joven de 17 años recibió formación bajo la orientación tanto de Martin como de Morel. Cuando Morel murió súbitamente en 1852, François tomó el relevo, y permaneció durante 32 años al timón de una casa que llevó a un nivel completamente nuevo. Finalmente pasó las riendas a su hijo Edmond en 1885. 

Casa

un negocio familiar

Inspirándose en el trabajo de su padre, Edmond Goyard convirtió la tienda de la calle Saint-Honoré en una institución cada vez más elitista con una clientela internacional. Creó los primeros anuncios de Goyard, participó en diversas Exposiciones Mundiales y abrió tres sucursales en Monte-Carlo, Biarritz, Burdeos, así como también oficinas comerciales en Nueva York y Londres, la última situada en Mount Street, como la boutique Goyard Mayfair de la actualidad. También puso los cimientos de la marca tal como se la conoce en la actualidad, ya que  inventó la emblemática lona Goyardine, lanzó una gama de accesorios para mascotas y desarrolló productos para automóviles. 

Una de las primeras cosas que hizo François Goyard cuando se hizo cargo de Morel fue abrir talleres de vanguardia, ya que creía que tener el control completo de los procesos de fabricación era la clave para alcanzar la excelencia. Una opinión compartida por Jean-Michel Signoles cuando compró Goyard en 1998. Un entusiasta coleccionista y entendido de todos los artículos Goyard, abrió también nuevos talleres con la ayuda de sus hijos: Alex está a cargo de pedidos especiales, la fabricación de baúles y de bolsas blandas (softbag); Rémi se ocupa de la personalización y Pierre cuida de la impresión de la lona. Por supuesto, los talleres Goyard contemporáneos son más espaciosos, funcionales y en su conjunto muy diferentes a aquellos del pasado, pero los conocimientos técnicos y la pasión de los artesanos sigue siendo la misma.  

Sin el respaldo de un grupo líder, y haciendo caso omiso al marketing y a la producción en masa, la familia Signoles revivió el legado y las habilidades de Goyard y abrió nuevas boutiques en toda Europa, las Américas y Asia. En una década, reintegraron a Goyard su gloria original, y la restablecieron firmemente como un modelo de elegancia, habilidad artesanal y exclusividad intemporales.

Clientela

Goyard, la elección preferida de los entendidos 

Desde que abrieron sus puertas por primera vez en 1853, Goyard ha sido una de las tiendas favoritas de los famosos, y muchos artistas ilustres, capitanes de la industria, jefes de estado o personajes reales han llevado sus creaciones. Los nombres de destacadas personalidades de los siglos XIX y XX pueden encontrarse en el archivo de Goyard, que mantiene un registro de cada uno de los pedidos realizados por los clientes mediante un sistema de fichas nominales.  

Al leer los archivos, podemos fantasear fácilmente sobre los encuentros extraordinarios y no tan improbables que podrían haber tenido lugar en el número 233 de la rue Saint-Honoré: Pablo Picasso y Sacha Guitry, el Marajá de Kapurthala y Jacques Cartier, los Agnelli y los Rockefeller, los Romanov y los Grimaldi, Estée Lauder y Barbara Hutton, la Sra. Pompidou y la Princesa Aga Khan, Coco Chanel y Jeanne Lanvin, Romy Schneider y Sarah Bernhardt, Edith Piaf y Arthur Rubinstein, Cristóbal Balenciaga y Karl Lagerfeld… 

El último, cuya cuenta fue abierta en 1972, es sumamente emblemático de la singular capacidad de Goyard para construir relaciones duraderas con su clientela, ya sean famosos o anónimos. No es poco común que los clientes de Goyard tengan cuentas activas durante décadas: el Duque y la Duquesa de Windsor abrieron la suya en 1939, y sólo fue cerrada después del fallecimiento de la Duquesa en 1986.

 

Galardones

Una marca sumamente creativa y audaz

A lo largo de su historia, Goyard ha asumido como compromiso satisfacer los estándares más elevados en términos de habilidades y estilo. Un deseo de sobresalir mediante la innovación y un sentido de la tradición que ha obtenido muchos galardones, especialmente bajo el liderazgo de Edmond Goyard, un visionario que se atrevió a participar en la Exposición Mundial de París en 1900, en un tiempo en el que era un movimiento muy atrevido, por no decir chocante, para una casa respetable. Goyard ganó una medalla de bronce, la primera de una serie de prestigiosos galardones: medalla de oro en la Exposición Mundial de Milán (1906), medalla de oro en la Exposición Franco-Británica de Londres (1908), un título honorífico en la Exposición Mundial de Bruselas (1910), el gran premio en la Exposición Anglo-Latina de Londres (1912), el triple gran premio en la Exposición de Gante (1913). Goyard participó también de manera no competitiva en la Exposición Internacional de Panamá-Pacífico de San Francisco (1915), en la Exposición de Estrasburgo (1919) y en la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas de París (1925, título honorífico). 

Gracias a su creatividad y saber hacer, Goyard tuvo el privilegio de ser el proveedor oficial de varios reyes y presidentes, tal como evidencia  un documento con membrete de Goyard de fecha 24 de junio de 1891 que presenta el escudo de armas de la familia Real Británica y de la familia Imperial Rusa, así como también el Gran Sello de los Estados Unidos de América.  

Goyard también resultó ser instrumental en la formulación de un sector estructurado del Lujo en Francia: en 1936, Robert Goyard, junto con el magnate hotelero Charles Ritz y el exclusivo joyero Louis Boucheron, fundaron el Comité Vendôme. Él se encargó personalmente de las formalidades legales para su constitución, e incluso ubicó sus oficinas en la sede central de Goyard en el número 233 de la rue Saint Honoré.

Libro de arte

Una publicación de referencia

En colaboración con Devambez Publishing, Goyard publicó en 2010 un libro de arte dedicado a su historia. El resultado de una extensa y profunda investigación, es considerado por muchos como la publicación de referencia no sólo sobre Goyard, sino también sobre todos los fabricantes de baúles parisinos, y fue saludado como una "Biblia del Lujo" por la autorizada crítica de moda Suzy Menkes en un artículo titulado "Un tierno tomo de arte y corazón" que publicó en el New York Times el 15 de junio de 2010. 

Esta sobresaliente monografía celebra la época dorada de los transatlánticos, de los coches tirados por caballos y de los trenes legendarios cuando viajar con estilo era de rigor. Tuvo una tirada de 233 copias, una referencia a la dirección de la histórica tienda Goyard, situada en el número 233 de la rue Saint Honoré desde 1834. Está impresa en papel de vitela con borde dentado y marca de agua fabricado por encargo por Arches, el fabricante de papel más renombrado de Francia.  Se utilizaron técnicas tradicionales de encabezados de plomo para los textos.  Nunca se publicó de nuevo y puede verse solamente mediante cita.

Las copias están numeradas del 1 al 233, y ese número se especifica tanto en el libro como en el baúl especial, enteramente hecho a mano que se utiliza como expositor del libro.  Se invita a cada comprador individual a que haga de su copia con nombre una pieza aún más exclusiva escogiendo el color de la lona Goyardine del baúl, y haciendo poner sus iniciales o adornarlo con rayas. 

El libro de arte de Goyard se muestra en las colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia, la Bibliothèque des Arts Décoratifs de París y la Kunstbibliothek de Berlín. 

 

Tejido

La Goyardine, una lona icónica

Los Goyard son originarios del pueblo de Clamecy en Borgoña, donde los varones de la familia trabajaron normalmente como conductores de troncos. Fueron miembros de los Compagnons de Rivière ("Compañeros del Río"), un gremio de transportistas que trasladaban leña por cursos fluviales internos desde los bosques de Morvan hasta París.  Cuando Edmond Goyard creó la lona Goyardine en 1892, se inspiró en la historia de familia: el estampado de puntos amontonados alude con claridad a los troncos  conducidos por sus antepasados y, aunque su apariencia es similar al cuero, la Goyardine se fabrica con la misma tela revestida natural, mezclando lino y algodón, que los Compagnons de Rivières utilizaban para sus prendas de vestir. Al mismo tiempo resistente, suave e impermeable, la Goyardine demostró ser una verdadera revolución técnica en un tiempo en el que otros fabricantes de baúles estaban utilizando tela de lino lisa.

Como todos los secretos familiares, el proceso de fabricación exacto de la Goyardine sigue siendo estrictamente confidencial. Aunque en su origen era pintada a mano, el proceso actual requiere una aplicación de color de fondo, seguida de  cuatro capas sucesivas de colores de grabado que crean el estampado de su marca comercial ligeramente levantado. Asimismo, la Goyardine aumenta en belleza con el paso del tiempo. La producción de la Goyardine cesó después de la II Guerra Mundial, y sólo fue reanudada cuando Jean-Michel Signoles tomó el relevo en 1998. También decidió introducir nuevos colores además del histórico tono negro: rojo, naranja, amarillo, verde, azul cielo, azul marino, burdeos, gris y blanco que están disponibles ahora para todas las piezas. Además, también están disponibles plata y oro para maletas rígidas solamente. Una edición especial de Goyardine rosa se produjo también en 2008, y las piezas de dicho color se han convertido rápidamente en artículos de coleccionista.

 

Productos

Una gama intemporal y perenne

Distanciándose de las tendencias fugaces, Goyard extrae su inspiración de su excepcional herencia.  Sus diseños intemporales apelan a los clientes perspicaces que buscan una inflexible exclusividad, unas habilidades artesanales sin parangón y un refinamiento estético.

Los productos Goyard no cambian en cada temporada: en una sociedad de usar y tirar, sus productos están diseñados para durar. 

Goyard ofrece cuatro líneas de productos diferentes:

- Artículos de viaje: ya sean baúles, maletas con lateral rígido, maletas trolley, neceseres, sombrereras o bolsas de fin de semana, Goyard proporciona a los viajeros con estilo todos los accesorios necesarios para una escapada perfecta. 

- Una amplia selección de bolsos de mano, bolsos tote, bolsas, maletines y bolsas de mano para hombres y mujeres, junto con una gama igualmente amplia de accesorios que combinan: billeteras, monederos, fundas para diarios y chequeras, tarjeteros...

- Pedidos especiales:  Goyard hace realidad los sueños más descabellados con baúles y maletas personalizadas. Cada pieza es exclusiva y hecha a mano en su totalidad, justo como en el siglo XIX.

- Accesorios para mascotas. La línea "Chic du Chien" ("Chic Canino") fue lanzada a finales del siglo XIX por Edmond Goyard. Presenta collares, correas, cuencos y platos para mascotas, y se vende exclusivamente en la tienda Chic du Chien, en el número 352 de la rue Saint-Honoré en París. La tienda Chic du Chien también exhibe una selección de piezas raras y curiosas.

 

Pedidos Especiales

Creaciones exclusivas que dan testimonio de un saber hacer único

Cada pedido especial realizado por Goyard nace del encuentro entre las habilidades de nuestros artesanos y los deseos de un cliente. Al continuar una antigua tradición de baúles y maletas confeccionados a medida que ha ganado buena reputación, Casa Goyard garantiza la continuación de habilidades artesanales excepcionales en toda su excelencia y refinamiento.

Estas piezas únicas son lo último en exclusividad, ya que son diseñadas especialmente para satisfacer los requisitos de una persona, y de una persona solamente. Cada una de ellas está hecha enteramente a mano por un mismo artesano, según los estándares más elevados y estrictos. Cuando el proceso artesanal ha terminado, el artesano apunta el número de serie de la pieza que ha hecho en su etiqueta de identificación, junto con sus iniciales. También anota ese mismo número de serie en el registro de fabricación que controla todos los artículos realizados en los talleres Goyard. El registro de fabricación se utiliza como referencia en caso de que un artículo necesite ser reparado. 

Baúl para champán, cofre para el té, cofre para el caviar, baúl para la bicicleta, baúl de jardinería, baúl de pesca, baúl de picnic, todo es posible, desde lo clásico a lo extravagante, y la imaginación de cada cliente es el único límite, tal como pone de manifiesto el legendario baúl de Sir Arthur Conan Doyle, que incluía una oficina totalmente equipada, o el vanguardista baúl culinario de Alain Ducasse.

 

Herencia

La colección Goyard

Jean-Michel Signoles se topó con un baúl Goyard por primera vez en 1974 en una tienda de antigüedades de París, y lo compró inmediatamente. Su curiosidad inicial pronto se convirtió en una pasión por una marca cuya historia e identidad llegó a conocer muy bien de manera gradual.

A través de subastas y encuentros fortuitos con otros amantes de Goyard, compró ininterrumpidamente más baúles vintage, y la colección presenta ahora más de 700 piezas que abarcan cada capítulo de la historia de Goyard. Más allá del interés de su herencia, dicha colección es sobre todo un tributo vibrante rendido a una riqueza única de renovada creatividad y habilidades heredadas de generación en generación, y una fuente interminable de inspiración para las nuevas creaciones de Goyard.

La colección constantemente en expansión incluye baúles excepcionales personalizados por Goyard al gusto de Coco Chanel o SAR el Duque de Windsor, así como también otras muchas piezas que son estética y técnicamente notables también, aunque solían pertenecer a clientes menos famosos.

Aunque la colección no puede ser vista por el público en general, algunas de sus piezas se utilizan habitualmente para crear escaparates, o para decorar las salas de recepción de la sede central de Goyard en la Plaza Vendôme.

 

Chic du chien

De tal palo, tal astilla

En 1890, Robert Goyard comenzó a desarrollar la gama "Chic du Chien" (Chic Canino"), que se encontró con un gran éxito. 

Durante la Belle-Époque en París, "Los perros más chic llevan Goyard", como proclamaban las innovadoras y alegres campañas publicitarias imaginadas para Goyard por los ilustradores más importantes de ese tiempo, tales como Pierre Falize, Mich o Benjamin Barbier. Dandis de cuatro patas vestidos con abrigos de sarga o de terciopelo, y luciendo gafas de conducir, botas, gorgueras y correas de fantasía. También disponían de baúles guardarropas diseñados especialmente. No se olvidaban de otras mascotas: los gatos tenían sus propios kits de cuidado personal y bolsas de viaje, e incluso los monos - que hicieron furor durante la Belle Époque - tenían su línea dedicada de accesorios.

Goyard ha mantenido viva esta tradición y ha abierto en 2008 una boutique consagrada a "Le Chic du Chien" en el número 352 de la rue Saint-Honoré, justo en frente de la calle de su emblemática e histórica tienda. La atmósfera íntima y cálida de la boutique la convierte en el escenario perfecto para las sofisticadas y caprichosas vitrinas que exhiben collares y correas para perros como joyas preciosas. Además de los accesorios para mascotas, los entendidos encontrarán también una selección de piezas raras y curiosas.

A lo largo de un siglo después de su creación, la boutique Chic du Chien disfruta de un inquebrantable éxito, y los artículos concebidos inicialmente para mascotas se han hecho muy populares entre sus dueños, tales como el Hulot. Aunque esta bolsa fue diseñada para transportar animales de pequeño tamaño, se ha convertido en un éxito entre las mujeres elegantes.